El proyecto es la remodelación de un apartamento ubicado en el norte de Bogotá, muy cerca de los Cerros Orientales, una exuberante cadena montañosa que recorre la ciudad de norte a sur. Su ubicación privilegiada y las vistas hacia los cerros fueron el punto de partida para concebir el diseño de los espacios. El apartamento se orienta hacia el exterior, buscando mantener una relación directa con el paisaje. Los espacios sociales del apartamento se ubican en el costado norte del edificio, donde se encuentra la fachada más abierta, mientras que las áreas privadas están hacia la fachada sur, que es la más cerrada. El apartamento original presentaba una distribución típica de los años 90 en Bogotá, con múltiples subespacios, muros divisorios y una fragmentación que dificultaba la entrada de luz natural. La compartimentación excesiva impedía una fluida conexión entre las áreas sociales y privadas, además de crear una sensación de espacios reducidos y oscuros. Uno de los principales retos de la remodelación era precisamente eliminar estas barreras visuales y físicas, permitiendo que la luz natural fluyera a lo largo del apartamento. También era fundamental establecer una conexión más orgánica entre los diferentes espacios y generar un diseño más contemporáneo que respondiera a las tendencias actuales de interiorismo, privilegiando la amplitud, la iluminación y la funcionalidad.
Uno de los principales aportes de diseño fue la creación de una pared curva de madera que articula las distintas áreas del apartamento. Este elemento multifuncional no solo genera una transición fluida entre los espacios, sino que también actúa como mobiliario, ocultando almacenamiento y puertas. La curvatura de esta pared aporta dinamismo y suaviza la percepción del espacio, generando una sensación de amplitud y movimiento. En términos de innovación, la remodelación apuesta por un uso eficiente de los materiales y recursos. Se priorizaron materiales sostenibles, como la madera certificada y acabados de bajo impacto ambiental. Además, la reconfiguración espacial permitió maximizar la iluminación natural, reduciendo la necesidad de luz artificial y mejorando la eficiencia energética del apartamento. Desde una perspectiva social, el diseño promueve la interacción entre los habitantes del apartamento, creando espacios abiertos y flexibles que fomentan el encuentro y la convivencia. La integración de áreas sociales con la vista exterior refuerza la conexión con la naturaleza, brindando bienestar y una mejor calidad de vida. En cuanto a tecnología y procesos constructivos, la remodelación incorporó técnicas de fabricación, donde se usó mano de obra de carpinteros locales, garantizando precisión y optimización del material. Además, se implementaron sistemas de automatización para iluminación y ventilación, mejorando la comodidad y eficiencia del hogar. Este proyecto no solo responde a criterios estéticos y funcionales, sino que también introduce soluciones innovadoras y sostenibles que potencian el confort, la eficiencia y la integración con el entorno, convirtiéndolo en un referente de diseño contemporáneo y consciente.










