Nominados / Visores-marcos visuales de arte y paisaje
Diseño:
Universidad Pontificia Bolivariana , Medellín
Estudiante: Sara María Grimaldos. Profesor asesor: Carlos David Gonzáles Cabrera.Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín
Profesor asesor: Alejandro Vargas Marulanda .Visores: Marcos Visuales de Arte y Paisaje, el proyecto surge como respuesta a problemáticas identificadas tanto a escala macro como micro. En primer lugar, a escala urbana, el sector de Guayabal en Medellín presenta una marcada desconexión urbana y ambiental. La hermeticidad de sus cerramientos industriales y grandes infraestructuras ha generado una fragmentación del tejido urbano, debilitando la continuidad de la red ecológica y limitando la permeabilidad peatonal. Esta condición produce barreras físicas y visuales que aíslan el paisaje y reducen las posibilidades de interacción entre la ciudad, sus habitantes y el entorno natural y público. En segundo lugar, a escala arquitectónica y tipológica, se evidencia una problemática asociada a los modelos estandarizados de equipamientos educativos. En la actualidad, al recorrer la ciudad es común encontrar edificaciones cuyos límites no invitan a detenerse, observar o preguntarse qué ocurre más allá de sus muros. Muchos edificios educativos se presentan como volúmenes cerrados que establecen una barrera frente a la ciudad; en su interior, predominan aulas completamente encapsuladas, sin diferenciación según su enfoque pedagógico o disciplina profesional. Esta configuración ha contribuido a una pérdida de la tradición del aprendizaje artístico basado en la observación —la mímesis como Aprendizaje por imitación consciente del otro y del entorno— y ha reducido la visibilidad pública del oficio, que en otros momentos históricos se desarrollaba de manera más abierta y expuesta a la ciudad.
La universidad de bellas artes se plantea como una arquitectura de marco visual y un dispositivo de mediación: una infraestructura pedagógica abierta que enmarca el paisaje visibiliza el acto creativo y transforma la manera en que se aprende y se habita el arte, reactivando el vínculo entre arte, ciudad y espacio público. Conceptualmente, reinterpreta la geometría de los visores antiguos para proponer una serie de cajas trapezoidales rotadas que generan distintos enfoques y campos visuales. Cada una funciona como un visor habitable donde los límites no solo contienen, sino que enfocan y filtran el arte, el paisaje y el contexto urbano, convirtiéndolos en parte activa del aprendizaje. La geometría se convierte así en un mecanismo pedagógico que promueve la observación, el intercambio y la producción colectiva. Estas piezas se organizan en un patrón que estructura plazas, patios verdes y patios de agua, respondiendo a las tensiones urbanas y ecológicas del entorno y permitiendo una conexión permeable entre ciudad y proyecto. Materialmente, el uso del ladrillo, configurando ritmos y variaciones, refuerza la idea de marco visual y gradúa la permeabilidad. Más allá de su forma, el proyecto surge de una pregunta central: ¿cómo cambia el habitar cuando el espacio se construye desde la observación? Al permitir ver y ser visto, la arquitectura deja de ser neutra y se convierte en un catalizador de relaciones, transformando las dinámicas interiores y exteriores a través del acto consciente de mirar.
2025-11-13
Los textos de los proyectos corresponden a los presentados por sus autores. No han sido editados por la organización del premio.
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